Por Jaume Guillamet, catedrático de Periodismo de la Universitat Pompeu Fabra, de Barcelona (EL PAÍS,23/02/09):
El debate sobre el futuro de los diarios contiene una preocupación de fondo para el devenir del periodismo. La alternativa digital y la competencia audiovisual inciden sobre la pervivencia de los formatos impresos. Este debate tiene su origen en la aparición de Internet, hace 15 años, pero la radio y la televisión lo abrieron antes.
La competencia entre los distintos medios no estalló hasta la segunda mitad del siglo XX. La prensa diaria rozó sus lindes con el sensacionalismo amarillo de William Randolph Hearst, cercano al deshonor y a la vergüenza. Por su parte, los medios audiovisuales se centraban más en el entretenimiento.
El periodismo, por entonces, parecía agotar su ciclo histórico, pero la necesidad del periodismo como selección, elaboración e información de los hechos sigue muy vigente. Es difícil imaginarse un periodismo sin periódicos, ya que los periódicos son la referencia histórica del periodismo. Los diarios impresos consiguieron adaptarse a los nuevos tiempos, evitando su desaparición por los nuevos medios.
Jaume Guillamet, autor del artículo.
En cambio, no es tan difícil imaginar periódicos sin un periodismo bien entendido y de calidad. Esta última situación la sufrieron, por ejemplo, los españoles con el franquismo. Por su parte, la tradición anglosajona defiende este periodismo de calidad. Por último, el periodismo norteamericano explica los cambios y las amenazas, aportando además argumentos a la defensa. Esta postura la vemos en la obra llamada "Los elementos del periodismo", de Bill Kovach y Tom Rosenstiel.
En conclusión, el futuro de los medios requiere un periodismo de calidad que sea referencia de la demanda social. En el siglo XIX, Mariano José de Larra ya hablaba sobre un periodismo como crítica al Gobierno y defensa de la sociedad. Ahora, más que nunca, es cuando debemos defender ante todo la verdad y la razón.

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